Remoción de Tatuaje.

Actualmente, casi cualquier tatuaje puede ser removido mediante el uso de un láser denominado Q-switched, que se aplica sobre las partículas de tinta sin que ello produzca quemaduras en la piel. Esta técnica se basa en la fragmentación de las partículas de tinta que configuran el tatuaje en otras mucho más pequeñas que se dispersan en la epidermis y son eliminadas posterior y gradualmente a través del sistema linfático.

La eficacia de la eliminación del tatuaje depende de varios factores:

  • La calidad del tatuaje. Hecho por un profesional o un aficionado.
  • Profundidad del tatuaje.
  • La calidad de la tinta.
  • Los colores del tatuaje. El más fácil de eliminar es el negro, y los más complicados el verde, el amarillo, el rojo y el blanco.
  • Antigüedad del tatuaje.
  • La superficie y zona que ocupa.

El proceso es largo en donde pueden hacer falta entre cuatro a ocho sesiones de 15-20 minutos cada una, pero entre una y otra deben haber transcurrido por lo menos 4 semanas, lo que en el mejor de los casos supone que el proceso completo tarda en realizarse algo más de seis meses.